Mostrando entradas con la etiqueta Bittainy C. Cherry. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bittainy C. Cherry. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de noviembre de 2016

QUERIDO SEÑOR DANIELS de BRITTAINY C. CHERRY

¡Hola chic@s! Empiezo la semana con una nueva reseña y lo hago con una escritora que ha sido todo un descubrimiento para mí este año 2016. Se trata de la estadounidense Brittainy C. Cherry y sus dos novelas traducidas al español El aire que respira y Querido señor Daniels, de la que os hablaré de manera más extensa a continuación. Ambas publicadas por Principal de Libros y que esperemos sigan trayendo más títulos de esta magnífica novelista porque su manera de narrar es casi poética y es capaz de escribir sobre sentimientos como el amor, la pérdida y el descubrimiento de uno mismo de una manera magistral y cautivadora. Y para muestra, un botón. Vamos a hablar de lo que me ha parecido Querido señor Daniels.


Fecha de publicación: 19 de octubre de 2016
Género: New Adult
Editorial: Principal de Libros
Número de páginas: 320
Encuadernación: Rústica con solapas
Precio: 18.50€ en papel; 9.49€ en formato digital

Sinopsis

Un amor prohibido entre una alumna y su profesor de Literatura

Ashlyn Jennings es una estudiante modelo. Adora leer, especialmente las tragedias de Shakespeare, en las que busca respuestas a las dudas que la vida le plantea. Ahora, después de haber perdido a su hermana gemela y con su madre sumida en una depresión, se ve obligada a trasladarse e irse a vivir con su padre y su nueva familia a Wisconsin. Allí conoce por casualidad a Daniel Daniels, un hombre roto. Él ha sufrido dos grandes pérdidas en su vida y está tratando de superar el golpe, pero cuando conoce a Ashlyn hay algo que va más allá de las leyes de la química. Ambos quieren olvidar el dolor de sus vidas, hasta que un día se encuentran en la escuela, él como profesor y ella como alumna.


Sobre la autora
Brittainy C. Cherry siempre ha sentido pasión por las letras. Estudió Artes Teatrales en la Universidad de Carroll y también cursó estudios de Escritura Creativa. Le encanta participar en la escritura de guiones, actuar y bailar. Aunque dice que esto último no se le da muy bien. Se considera una apasionada del café, del té chai y del vino, y opina que todo el mundo debería consumirlos. Brittainy vive en Milwaukee, Wisconsin, con su familia y sus adorables mascotas.



Opinión personal
Ashlyn es una chica que con solo diecinueve años se encuentra en el momento más amargo de su vida. Acaba de perder a su hermana gemela Gabby y su madre la rechaza porque supuestamente le recuerda demasiado a su hija fallecida, con la que tenía un vínculo especial a diferencia de Ash. Debido a ello, se ve obligada a mudarse a casa de su padre a Edgewood, Wisconsin. Un padre que ha estado ausente durante toda su vida y que ahora tiene una nueva familia a la que ella desconocía por completo. Pero no todo es tristeza. En el trayecto en tren que la lleva hacia una nueva etapa de su vida, Ashlyn conoce a un atractivo chico de ojos azules, Daniel, que llama poderosamente su atención. Entre ellos surge una poderosa atracción que les llevará a compartir el uno con el otro esos huecos y trocitos rotos de su corazón. Él también ha perdido a dos seres muy queridos y su entendimiento es inmediato.
Amor y comprensión unirán a Ashlyn y Daniel hasta el primer día de clase, cuando ambos descubran que son alumna y profesor y que una relación entre ellos es imposible. Daniel pasará de ser un chico amante de la música y la literatura a ser el señor Daniels.

Llegados a este punto dejad que comente un par de cosas. La primera es que me hubiese gustado descubrir esa relación alumna-profesor por mí misma. Creo que últimamente las sinopsis rebelan demasiado de lo que nos vamos a encontrar en el libro y eso me molesta un poquito. Sé que es difícil concentrar en unas pocas frases toda una novela y que además se tiene que captar la atención del lector para que se decida a comprarla pero agradecería que no fuese a costa de privarnos de descubrir por nosotros mismos un detalle tan interesante como este. Que si bien se puede intuir, siempre es mejor dejárselo a la imaginación del lector. Pero en fin...
La segunda es advertiros que no dejéis de leer porque penséis que esta es una trama muy trillada porque no lo es para nada. Pues la historia de Ashlyn y Daniel va mucho más allá del tremendo contratiempo que supone que él sea su profesor. La capacidad de inventiva y de transmitir de su autora hace que en seguida veas que esta no es una historia de amor más al uso. Es una historia de amor, sí, pero también lo es de amistad, de encontrarse a uno mismo, de caer y levantarse aún cuando las adversidades se acumulan una tras otra de manera tan aplastante que te cuesta la vida respirar; de creerse roto por ser o querer de una manera diferente; del amor por los libros, la música y los versos de Shakespeare. Una historia donde las relaciones padres e hijos, hermanos, amigos y compañeros de clase tienen mucha importancia y nos hace reflexionar sobre ellas también en nuestra vida real.

Los capítulos, de breve extensión, alternan las voces de los dos protagonistas y eso ayuda a conocer ambos puntos de vista. Cosa que agradezco mucho en una relación de este calibre donde ambas partes han de tomar decisiones vitales para que esta prospere o no y que de otra manera, quizá costaría entender o incluso resultaría incoherente.
Los diálogos, sobre todo entre Ashlyn y Daniel son sencillamente deliciosos. La manera tan poética que tienen de hablarse intercalando versos del dramaturgo inglés hace que la prosa de Brittainy tome un cariz muy superior al que estamos acostumbrados a encontrar en novelas New Adult de estas características. No podemos ver a Daniel cuando le dedica esas palabras tan tiernas a Ashlyn, pero por cómo lo describe su autora, desprende tanto amor, calidez y humanidad que es imposible no sentir un nudo en la garganta. Muestra de ello es la cantidad de citas que han poblado mi bloc de notas a lo largo de la lectura de la novela que he tomado como auténticas píldoras de sabiduría por si algún día las necesito.

Y no puedo acabar la reseña sin mencionar a tres personajes secundarios que me han robado el corazón igual o más que sus protagonistas. Y estos son la hermana fallecida de Ashlyn, Gabby; y sus dos nuevos hermanos de quien ella desconocía totalmente su existencia, Ryan y Hailey Turner. Gabby, sin estar presente físicamente tiene un papel muy importante en la vida tanto de los que la conocieron como los que no y Ryan y Hailey son tan dulces, inocentes y buenos con Ashlyn que es imposible no sentir simpatía por ellos y quererlos abrazar cuando sus propios problemas y demonios llaman a la puerta y les hacen sufrir.

Por todo lo que os he contado y más que tengo que callar, os recomiendo esta novela y su predecesora en nuestro país, El aire que respira. Parafraseando un poco al señor Daniels, ambas historias nos enseñan que no hay nada de malo en estar roto durante un tiempo y sentir nada más que dolor, porque de algún modo, llega un día en que la felicidad eclipsa ese dolor.


Nos leemos en el próximo post.