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domingo, 27 de septiembre de 2015

Reseña de El café de los corazones solitarios de Milly Johnson



Editorial:Ediciones Urano
Sello: Umbriel
Colección: Umbriel narrativa
Número de páginas: 480 págs.
Fecha de publicación: 6 de julio de 2015
Tapa blanda


Sinopsis

Una historia sobre el valor, la amistad y la importancia de seguir adelante a pesar del pasado. Un lugar dónde encontrar un amigo en el que apoyarse. La vida está llena de segundas oportunidades… solo tienes que mantener tu corazón abierto. Carla Pride acaba de quedarse viuda, pero lo peor de todo ha sido descubrir que su marido, Martin, no era el hombre que ella creía. Tras enterarse de su engaño, tendrá que enfrentarse a las consecuencias y continuar su vida lo mejor que pueda. Molly Jones bastante tiene con su hijo y con su nuera… Hasta que aparece su marido, tras años de abandono, dispuesto a corregir los errores del pasado. Will Linton está arruinado. El banco no quiere renovarle el préstamo que mantiene su empresa a flote… Y cuando creía que ya nada podía irle peor, su mujer lo abandona… El café de la esquina, regentado por la encantadora Leni Merryman, se convierte en un lugar de peregrinaje para sus protagonistas, donde comparten confidencias, decepciones e ilusiones… ¿Pero podrán encontrar la seguridad que necesitan? Y mientras Leni les ayuda a reparar sus corazones solitarios, ¿podrán devolverle el favor cuando ella más lo necesite?

Sobre la autora
Milly Johnson nació y creció en Barnsley, South Yorkshire. Además de ser autora de más de diez novelas y de un libro de cuentos, es también una profesional de la producción de tarjetas de felicitación, escritora de chistes, columnista, y a veces presentadora de radio de la BBC. Escribe sobre el amor, la vida, las amistades y un poco de la magia que a veces surge en la vida real.



Opinión Personal

"La vida está llena de segundas oportunidades, solo tienes que mantener tu corazón abierto."

Hace tiempo que esperaba la traducción al español de esta novela de Milly Johnson. Anteriormente ya había leído otros títulos suyos y todos me gustaron por la calidez que transmiten sus personajes y su narración sencilla, ágil y una justa descripción de los escenarios para hacernos entrar en la historia sin llegar a aburrirnos o hacerse pesada en ningún momento.

Leni Merryman es una adorable mujer que junto con su gato el Sr. Bingley (en clara referencia al personaje de Orgullo y Prejuicio), han abierto recientemente El café de la Esquina, en unas nuevas galerías que se están construyendo bajo la supervisión de su casero Shaun McCarthy. El encanto de esta cafetería reside en el cuidado que su propietaria deposita en la creación de sus tartas y su eterna sonrisa cuando las sirve, junto con unas vitrinas llenas de artículos de regalo y papelería relacionados con el mundo literario. Paraguas, tarjetas, bolsos, marca páginas entre otros utensilios lucen imágenes de clásicos de las hermanas Brontë, Jane Eyre o Charles Dickens. Incluso sus dulces tienen nombre de novela o personaje literario.

Por ella irán pasando una serie de personajes de lo más variopinto que comparten esa misma afición por la lectura y una carga sobre sus hombros de diversa índole, que acabarán por convertirse en clientela habitual y grandes amigos.
El señor Singh es un caballero sij viudo antiguo cirujano con una hija en Estados Unidos.
Carla Pride es una mujer joven de treinta y cuatro años que no solo acaba de enviudar sino que ha descubierto de la peor manera posible que su marido le era infiel y su matrimonio ha sido siempre una farsa.
Molly Jones es una señora de sesenta y ocho años muy dependiente de su hermana gemela Margaret, con dos matrimonios fallidos a sus espaldas y un hijo y una nuera que le hacen la vida imposible.
Will Linton es un hombre de negocios muy atractivo que ha caído en bancarrota por lo que lo ha perdido todo, incluso a su mujer “florero” Nicole, que en cuanto se entera huye corriendo.
Y por último, tenemos al pequeño Ryan O’Gowan, un adolescente de catorce años que arrastra un apellido asociado a trifulcas, drogas y vandalismo por culpa de su padre y hermanos, pero que nada tiene que ver con él. Es un chico muy espabilado que trabaja en el café los fines de semana y que comparte con los demás protagonistas su pasión por los libros.

En capítulos cortos y muy dinámicos iremos viendo como cada uno de ellos hace frente a sus desdichas, para otorgarse una segunda oportunidad en la vida bien sea a través del perdón, el encuentro de un nuevo amor, cumplir un sueño que parecía inalcanzable, la aceptación de lo que ya no tiene remedio o el futuro que todavía está en nuestras manos.

“Las cosas siempre van a mejor. Al fin y al cabo, cuando tocas fondo, no puedes ir a ninguna parte, salvo hacia arriba.”

Una lectura que considero muy apropiada para estos días en que empieza a refrescar y apetece sentarse en el sofá con una manta y una taza de café o té. Y dejadme que os advierta que, en cuanto veáis a nuestros personajes debatir sobre el Sr. Darcy, Heathcliff, Jane Eyre y el señor Rochester, os entraran unas ganas terribles de retomar la lectura de estos clásicos.

Una cafetería, libros, artículos de papelería, gatos, dulces, amor y amistad junto con unos personajes entrañables y una preciosa portada. ¡Cómo no iba a leer esta novela!

¡Nos leemos en el próximo post!

viernes, 20 de marzo de 2015

Primavera. Algo más que un cambio de estación.




Dicen que ya es primavera. La de verdad, no la que nos anuncia El Corte Inglés con dos meses de antelación no vaya a ser que nos despistemos y vayamos por ahí sin el vestuario adecuado.

Aunque de momento de primavera tiene poco. Bueno, al menos donde yo vivo. Está nublado, parece que vaya a caer un diluvio y tienes que llevar piedras en el bolsillo si no quieres salir volando. Hay árboles en flor y la hierba ha vuelto a crecer con fuerza pero ni rastro de ese sol que da calorcito sin llegarte a quemar -ya nos cansaremos del sol abrasador veraniego cuando los termómetros marquen los 40°C a la sombra- y que nos permite hacer todas aquellas actividades que durante el invierno hemos tenido que cancelar o posponer. Yo, por ejemplo, me muero de ganas de pasar una mañana de domingo en el Mercat de Sant Antoni entre libros de segunda mano o volver a pasar el día en la montaña en familia para desconectar de la urbe.

Aunque primero tendremos que pasar por el calvario del temido cambio de armario que conlleva cada estación. ¡Qué fatiga! Y más para una chica como yo que está en proceso de rehabilitación del tan temido "Y si después me vuelve a apetecer ponermelo". Porque lo mío no es por modas o por si engordo o adelgazo. Es que les cojo cariño a las prendas de vestir. Porque son cómodas -aunque tengan una mancha que no se va nunca o un agujero-, me recuerdan un día especial en que vestí con esos tejanos o camiseta o un bolso que, pese a que no combina con nada, es lo suficientemente grande para llevar la casa a cuestas y que no te falte de nada en ningún momento.

Pero más allá de cosas materiales, los cambios de estación también son un buen momento para hacer balance de como nos encontramos, si estamos cumpliendo o no con los propósitos que nos habíamos marcado. O mejor aún, cambiar o hacer una nueva lista más precisa, práctica y realista según veámos los resultados que hemos obtenido hasta la fecha. Además, el invierno es muy largo, duro y oscuro así que con el buen tiempo y más horas de sol, seguro que esa lista mejorará notablemente.

Y dejadme que haga hincapié en que ha de ser realista. Nada de marcar objetivos que no están en nuestras manos o que ya no podremos realizar porque tendríamos que haber empezado antes.

No sirve de nada culparnos porque no encontramos trabajo si cada día hacemos todo lo posible por hacer llegar nuestro currículum a las empresas que seleccionan personal y somos proactivos dando voces a conocidos y familiares, en empresas en las que ya trabajamos en una ocasión y las puertas quedaron abiertas y yendo en persona -no solo a través de portales de empleo, siempre que nos sea posible- a entregar nuestra candidatura en mano.
Muestra mucho más interés por nuestra parte que los otros cuatrocientos currículums que ya han recibido con un simple clik desde casa. Yo misma estoy pasando por esta situación y sé lo que es ver que pasan los días y las semanas y nadie llama mientras hay que seguir pagando facturas, llenar la nevera, etcétera. Así que ánimo porque vosotr@s ya estáis dándolo todo.

Tampoco caigáis en el error de querer llegar a los días de piscina y playa con un cuerpazo a tres meses vista. Comed variado, haced ejercicio y no os privéis de algún capricho de vez en cuando. No hay mejor físico que el que luce una persona con una bonita sonrisa y ganas de pasarlo bien. Y, ¿creéis que será posible pasando hambre o llevando el cuerpo al límite con ejercicio excesivo? Para nada.

Es bueno aplicar la máxima de " menos es más". Todavía soy joven -sobre todo dd espíritu-, tengo un pisito que comparto con la persona que más quiero y admiro en este mundo, una mascota que siempre me recibe con saltos de alegría, un montón de libros con historias extraordinarias por leer, un buen surtido de chocolate y galletas en la despensa y mis reconfortantes capuccinos a media mañana o tarde y una playlist con canciones alegres que va desde los '80 hasta el día de hoy. Y a vostr@s también, por supuesto.

Así que sacad el bloc y tomad nota de esas pequeñas cosas que sin daros cuenta os arrancan una sonrisa y practicadlo más a menudo. Lo demás ya llegará.

O leed la novela "Al llegar la primavera" de Milly Johnson publicada por la editorial Versátil. Os dejo la sinopsis del libro para que podáis decidir si os puede interesar o no. A mí me resultó muy educativo y un canto a la autoestima que tod@s deberíamos tener hacia nosotr@s mism@s.

¿Cómo diablos se convirtió la luchadora Lou Casserly en el no va más de la “esposa sumisa”? 
Hace mucho tiempo que ya no existe la chica que una vez pensó hacer realidad sus sueños junto a su mejor amiga Deb. Ahora Lou es una mujer solitaria a la que han anulado por completo, que ni siquiera se da cuenta de cuándo se están aprovechando de ella, ya sea su madre, a la que nunca parece complacer, o su infiel marido, Phil. 
Un día cae en sus manos una revista en la que lee un artículo sobre la limpieza de trastos en casa, sin ser consciente de cómo ese artículo cambiará su vida. Lo que empieza como una ferviente limpieza general acaba escapando a su control. Cuantas más cosas tira Lou, más libera todos esos rincones ocultos de su corazón que le causan tanto dolor. ¿Quién sabe dónde le llevará su recién descubierto entusiasmo por aquello que es esencial para vivir? 



Nos leemos en el próximo post. ¡Sed felices!