domingo, 29 de marzo de 2015

Sé feliz. Es cuestión de actitud.

Por fin ha salido el sol y las temperaturas son más suaves- Lo que hace que la gente vuelva a sonreír. Así que permitidme que hoy hablemos de la felicidad.




“La felicidad no es un destino, es la actitud con la que se viaja por la vida.”

Según el diccionario de la Real Academia Española la felicidad es <<Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien>>. Según palabras del Dalai Lama << Creo que el propósito fundamental de nuestra vida es buscar la felicidad. Tanto si tienen creencias religiosas como si no, si se cree en tal o cual religión, todos buscamos algo mejor en la vida. Así pues, creo que el movimiento primordial de nuestra vida nos encamina en pos de la felicidad. >> <<La felicidad significa librarse del sufrimiento, de las emociones negativas, de la servidumbre de la ignorancia. >>

Forma parte de nuestra condición humana buscar la felicidad. En este punto todos estamos de acuerdo. Pero como podéis comprobar, dista mucho el significado o el propósito de la misma en Occidente u Oriente. Es fácil dejarse llevar y creer que la felicidad se encuentra en las cosas. Es lo que nos han enseñado a la gran mayoría desde pequeños. Yo me incluyo entre ellos. Un bonito piso, una gran boda, un trabajo que aunque no nos guste o satisfaga nos llena los bolsillos con una generosa nómina a final de mes (al menos antes de la crisis) y unas espectaculares vacaciones en familia en la costa. Y que no se me olvide el coche. Pero qué vacío suena todo cuando no tienes con quién compartirlo de verdad, de manera altruista y no para aparentar, o cuando ya lo has conseguido y no te queda ninguna meta más que alcanzar. Solo el hecho de incrementar en número lo que ya posees.

“La felicidad no depende de lo que nos falta, sino del buen uso que le demos a lo que tenemos.”

Afortunadamente, la vida me ha llevado por caminos tortuosos que me hicieron replantearme si yo estaba de acuerdo con la educación que había recibido respecto al concepto de felicidad. No era así.
Ya os comenté en una entrada anterior que soy atea. Pero desde hace cosa de un par o tres de años, siento gran respeto y afinidad por la filosofía de vida budista. Por eso he escogido estas palabras del Dalai Lama. Porque creo, o al menos eso espero, que son con las que mejor nos podemos identificar.
¡Tranquilos! No es mi intención daros ninguna lección sobre budismo ni complejos paradigmas sobre un concepto tan amplio como personal. Simplemente compartir con vosotr@s una pregunta que revolotea por mi cabeza: ¿Y si nuestro instante de felicidad ya hubiese pasado? O si no en gran parte, en pequeños fragmentos que al final de nuestra vida conformaran un todo.


Por ejemplo, pienso en el primer día que fui capaz de atarme los cordones de los zapatos sin ayuda de un adulto; cuando aprendí a patinar sin coger la mano de mi abuela; el día en que confiaron en mí y creyeron que ya era lo suficientemente responsable para dejarme sola en casa; el primer beso; aprobar el examen práctico de conducir; ver en una lista que había aprobado el último examen que me permitía obtener la licenciatura;  me veo pintando junto a mi pareja las paredes de nuestro piso; el día que adoptamos a nuestra mascota… Ejemplos que implicaron asumir riesgos y aceptar cambios pero que valieron la pena. Y otros tantos momentos de felicidad transitoria que no requieren ningún esfuerzo por nuestra parte más ser conscientes de ellos, para poder retenerlos en la memoria y volverlos a repetir cuando veas que la carga que soportan tus hombros es demasiado pesada: un buen libro; pasear; sentarse en algún lugar tranquilo bajo el sol, cerrar los ojos y respirar, solo respirar; darte el capricho de algo dulce; bailar con la música bien alta; ir al cine; ponerte cómod@ en el sofá con tu ropa preferida de estar por casa y ver otro capítulo de esa serie que te gusta tanto; echarte una siesta; una ducha o baño relajante… Gestos, actos y actitudes que nos llevan a librarnos del sufrimiento y de las emociones negativas, como señalábamos al principio de este post, sin tener que recurrir a la posesión de ningún bien ni apretarnos el cinturón. Simples oportunidades que nos ofrece la vida cada día pero que si no estamos atentos pasan desapercibidas y nos alejan de estar un poco más cerca de la felicidad.


 “¿Tomas algo para ser feliz? Sí, decisiones.”

¡Sed felices chic@s!  




jueves, 26 de marzo de 2015

Marian Keyes, la dama irlandesa del Chick Lit



Con motivo de la publicación hoy 26 de marzo, de la nueva novela de Marian Keyes, Mi karma y yo, de la mano de Plaza & Janés, he creído oportuno dedicarle esta entrada. Espero que la disfrutéis tanto los que ya sois seguidores como los que todavía no la conocéis. Pues para mí es una de mis escritoras extrangeras preferidas y con la que mejores ratos he pasado leyendo.

Marian Keyes nació el 10 de septiembre de 1953 en Limerick, al oeste de Irlanda, y se crió en Dublín. Considerada una de las fundadoras del Chick Lit, su primera novela "Claire se queda sola" se publicó en Irlanda en 1995 aunque en nuestro país no vio la luz hasta el 2000. De sus libros se han vendido millones de copias y se han traducido a más de treinta idiomas.

Su vida como escritora, sin embargo, no tuvo un inicio digamos corriente. Tras no conseguir plaza para estudiar Periodismo en la universidad, estudió Derecho en el University College de Dublín, donde se graduó en 1983. Tras trabajar de camarera, encontró trabajo de oficinista. Pero para los que ya la conocemos, sabemos que siempre ha admitido tener una baja autoestima y que padeció repetidas depresiones que la empujaron al alcoholismo.
Fue precisamente en ese momento de caos cuando con 30 años, empezó a escribir relatos sin llegar a tener claro que llegaría a escribir una novela puesto que se vio obligada a ingresar en un centro de rehabilitación.

No es de extrañar que Marian suela decir que se convirtió en escritora "por accidente", ya que envió sus relatos cortos a un editor mintiendo sobre una novela que ni siquiera había comenzado. Le contestaron reclamándosela y fue entonces cuando empezó a escribir de verdad, una vez rehabilitada, su primer título Clare se queda sola comenzando así su larga carrera como novelista.


A esta seguiría "Lucy Sullivan se casa" en 1996 y firmaría para una modesta editorial (Reed) para no verse abrumada por proyectos a gran escala.

Recordemos que el mismo año Helen Fielding acababa de publicar "El diario de Bridget Jones" y se empezaba a hablar de un nuevo género literario escrito por mujeres jóvenes que trataban temas actuales mezclados con conflictos de hoy desde el punto de vista femenino y con un aire alegre.
Marian Keyes se subía al carro de las escritoras que fundaron el Chick Lit.



Estos son todos sus títulos que se han publicado hasta la fecha acompañados de su original en inglés:

*Claire se queda sola, (Watermelon, 1995)

Lucy Sullivan se casa (Lucy Sullivan is Getting Married, 1996)

*Rachel se va de viaje (Rachel's Holiday, 1998)

**Por los pelos (Last Chance Saloon, 1999)

**Sushi para principiantes (Sushi for Beginners, 2000)

*Maggie ve la luz, (Angels, 2002)

¿Quién te lo ha contado? (The Other Side of the Story, 2004)

*¿Hay alguien ahí fuera? (Anybody out there?, 2006)

Un tipo encantador (This Charming Man, 2008)

La estrella más brillante (The Brightest Star, 2009)

*Helen no puede dormir (The Mistery of Mercy Close, 2012)

No-ficción:

Under the Duvet, 2001

Bajo el edredón (Further Under the Duvet, 2005)

Salvada por los pasteles, 2012

Nota: permitidme tomarme la licencia de señalaros con un asterisco (*) las novelas que con el tiempo se han conocido como la saga de las hermanas Walsh, aunque no fuera esa la intención de a autora y con doble asterisco (**) las que, personalmente, considero mis favoritas.

El estilo de Marian Keyes es muy reconocible aunque a veces los personajes de la que hemos mencionado como saga de "las hermanas Walsh" hayan recibido alguna crítica.


Mezcla la comedia con aspectos más oscuros como la infidelidad, la viudedad y su duelo, complejos de inferioridad, la adicción a las drogas o la violencia doméstica, con la genialidad de darle la vuelta a estos aspectos trágicos de la vida planteando el problema en tono de comedia sin llegar nunca a frivolizar con ellos.
Pese a que sus libros son diferentes , todos comparten el tema común de personas -mujeres- quecestán pasando por un mal momento y tienen que seguir adelante. Teniendo en cuenta que la propia escritora ha convivido con esos mismos demonios, el resultado es totalmente realista.

Tras publicar "La estrella más brillante" en 2009, Keyes volvió a caer en una fuerte depresión que la mantuvo alejada de cualquier actividad pública aunque nunca dejó de escribir.


En 2012 nos sorprendió con una obra de no ficción con un título muy revelador, "Salvada por los pasteles", que nos devolvió la ilusión de poder disfrutar de nuevo de su ingenio. Esta ilusión se materializó con "Helen no puede dormir" en 2013, dando por finalizada la serie quecen su día empezó con "Claire se queda sola".

            


A título personal, quiero compartir con vosotros mi humilde opinión y decir que noté que Marian venía de pasar por un mal momento. Algo quedó en el tintero que me hizo pensar si no sería su última novela. Y aquí estamos, celebrando que "Mi karma y yo" ya está en las librerías desde hoy mismo.

                         

Espero poder ofreceros una reseña en breve (pese a que todavía no tengo mi ejemplar, snif, snif😢) y que haya conseguido "despertar el gusanillo" a aquell@s que todavía no la conocíais.

Podeis encontrar más información sobre ella y sus libros en:

www.mariankeyes.com/en-castellano

conociendoamariankeyes.blogspot.com

Twitter: @MarianKeyes




miércoles, 25 de marzo de 2015

Just Listen de Sarah Dessen




Just Listen de Sarah Dessen
Editorial Maeva Young, 2012
Número de páginas: 400

Sinopsis
Annabel Green es la chica que lo tiene todo. Al menos ese es el papel que interpretaba en el anuncio de unos grandes almacenes. Pero en este nuevo curso, es la chica que no tiene nada: ni mejor amiga, porque Sophie no quiere saber nada de ella; ni paz en casa, ya que los trastornos alimenticios de su hermana mediana mantienen en vilo a toda la familia; ni nadie con quien sentarse a comer en el colegio. Hasta que conoce a Owen Armstrong: intenso, obsesionado con la música y decidido a decir siempre la verdad, sin importarle las consecuencias. Con la ayuda de Owen, quizá Annabel encuentre el valor de afrontar lo que de verdad ocurrió la noche en que Sophie y ella dejaron de ser amigas.

Sobre la autora
Sarah Dessen estudió filología en la Universidad de Carolina, donde consiguió aprender de memoria multitud de pasajes literarios, algo muy útil para quedar bien en las fiestas. Tras varios años escribiendo en una destartalada casita en el jardín de sus padres, encontró un editor para su primera novela. Desde entonces ha publicado once libros para jóvenes, todos con ventas por encima de los 200.000 ejemplares, y que se han traducido en más de veinte países. La inspiración de Sarah Dessen para sus maravillosas historias procede de su enorme grupo de amigas del instituto –con las que sigue hablando todas las semanas–, de sus años como camarera en un restaurante mexicano –mil anécdotas y comida mexicana gratis– y del hecho de seguir viviendo en su ciudad natal –hay grandes posibilidades de encontrarse en el supermercado con un antiguo compañero del instituto–. Su cita favorita cuando era adolescente es de una canción de Pink Floyd: «El tiempo pasó, la canción ha terminado. Creía que tenía algo más que decir». Y así ha sido, Sarah Dessen sigue iluminando con sus historias a millones de lectores en todo el mundo.


Annabel Greene, el personaje principal junto con Owen Armstrong, es la menor de tres hermanas. Hasta hace poco era la chica más popular -es modelo, tiene una casa bonita, sus mejores amigas Sophie, Clarke y Emily y una familia aparentemente perfecta- pero después de un terrible incidente, pierde a sus amigos y se convierte en una chica solitaria. A todo esto debemos añadir que Annabel tiene la mala costumbre de querer complacer a todo el mundo para evitar conflictos y no herir a las personas que quiere (sobre todo a su madre Grace), hecho que la lleva a no decir nunca la verdad, a no expresar verdaderamente lo que siente por muy mal que lo esté pasando.
Por extraño que parezca, a la única persona que dejará acercarse a su auténtico yo será el enigmático Owen, un compañero de instituto solitario como ella que siempre anda escuchando música y que, tras haber asistido a terapia para controlar su agresividad, ha decidido decir siempre la verdad aunque con ella pueda disgustar a alguien. Esa faceta sincera y friki llama la atención de Annabel y entre los dos surge una amistad en la que Owen querrá ayudarla con superar sus miedos e intentará "educarle" el oído con sus CD's y su programa de radio matinal de los domingos.

Al mismo tiempo, sus hermanas mayores Kirsten y Whitney, también tendrán que afrontar cambios y tomar decisiones para mejorar sus vidas o, en el caso de Whitney salvarla. Tremendamente hermosa y modelo como Annabel y Kirsten, desarrolla un serio transtorno alimentario que mantendrá en constante tensión a toda la familia. Taciturna y distante tendrá que recorrer un largo camino para redimirse a sí misma y liberar a su madre de la pesada losa que supone creer que puedes perder a tu hija.

Por su parte Kirsten, la mayor, es la más parlanchina de todas. Ante los silencios de sus hermanas es la que toma siempre la palabra y habla por los codos. Digamos que se sitúa en el extremo totalmente opuesto al de su hermana pequeña. Pero tanta incontinencia verbal tampoco es buena y al dejar las pasarelas y las portadas de revista para retomar los estudios lejos de casa, también tendrá su oportunidad para aprender a compartir sus emociones sin exagerar sus palabras.

Pero los problemas de comunicación no son solo exclusivos de los personajes principales. Rolly, el mejor amigo de Owen no encuentra la manera de declararse a la chica que le gusta; y la dulce Mallory, la hermana pequeña de Owen no sabe controlar sus locas hormonas adolescentes.

Por lo expuesto parece que esta novela tenga muchos frentes abiertos y es verdad. Pero Sarah Dessen sabe hilvanarlos de manera coherente bajo una misma premisa y su lenguaje y diálogos ágiles y frescos hacen el resto para que su lectura sea amena a la vez que lo suficientemente atrayente como para el lector quiera seguir adelante. ¡Y es tan fácil cogerle cariño a sus personajes!

Creo que cualquier lector/a puede identificarse con los temas que la autora trata en este libro: la sinceridad, tender la mano a alguien cuando lo necesita, los transtornos alimenticios, valorarse a un@ mism@ por lo que es y, sobre todo, escuchar y no emitir juicios antes de tiempo. Just Listen.

                             

Otras lecturas de Sarah Dessen:
"Una canción para ti", "Atrapa la luna" , "Te vas sin decir adiós" o"Te daré las estrellas y mucho más".


lunes, 23 de marzo de 2015

Con "mono" de sol y montaña

Otro día gris, con viento y posibilidad de lluvia. Y para colmo, lunes. El pasado año acuñamos el término "veroño" porque el verano se alargó demasiado. Quizá vaya siendo hora de hacer lo mismo con el invierno y la primavera.

Con las ganas que tenía de que llegara el buen tiempo para volver a hacer senderismo o trekking con la familia - mi pareja, mi mascota y yo-.

                         

Y os lo dice alguien que es y ha sido un desastre a la hora de hacer ejercicio físico. Ya sabéis, la típica chica alta y desgarbada que lo pasaba fatal en las clases de gimnasia porque era patosa a más no poder. Me ahogaba y me daba flato con solo correr un poco; le tenía pánico al potro, plington o cualquier elemento de tortura que pudiese haber en el gimnasio y destestaba el uniforme que nos hacían poner. Parecíamos presos más que chic@s en clase de educación física. Y lo que me daba más rabia aún era que, por ser alta, daban por hecho que tenía que ser buena en deportes como el baloncesto o el handbol. Pues no.

A mí el único deporte que me llegó a gustar y en el que fui buena fue el voleibol. ¡Lo daba todo! Me encantaba practiar el saque; pensar estrategias; y darle con fuerza al balón por encima de la red. Ahí mi altura sí que era una ventaja.
Pero lo de correr para calentar ya era harina de otro costal. A la mínima que podía aflojaba el ritmo y me ponía a caminar y cuando el profesor de gimnasia miraba me ponía a correr de nuevo como si nada. ¡Ja, ja! Era divertido. En cuanto sonaba el silbato, me ponía a correr con mis compañeras dándolo todo; el profe se giraba o se distraía un momento y cambiaba el trote por caminar; y a la que volvía a estar pendiente de nosotras, vuelta a correr. Y así en todas las clases. Me apuesto lo que queráis a que más de un@ de vosotr@s también lo hicisteis.

Caminar o hacer senderismo es diferente.  No tengo problema en pasar del metro y del autobús para caminar varias manzanas en la ciudad -siempre que el tiempo acompañe-. Así que en la montaña es aún mejor. Desde que te calzas las botas hasta que consigues llegar a tu destino es una experiencia única e irrepetible. Más aún si eres como yo y te vas parando cada dos por tres porque te llama la atención una planta, una flor o te ha parecido oír algo entre las hojas de los árboles y alzas la cabeza con la esperanza de ver una ardilla o algún pájaro raro.
Aunque al principio no es todo tan bonito. Tengo un cardio que deja mucho que desear y sé que la culpa la tengo yo por no moverme más. Así que los primeros momentos de camino, más si hay que salvar un buen desnivel, mi cuerpo alucina de la caña que le estoy dando y eso se traduce en una respiración súper acelerada que acaba con cualquier posibilidad de que algún animalillo se acerque temiéndose encontrarse de Darth Vader y el corazón martillea tan rápido y fuerte que parece que vaya a escupirlo por la boca. En fin, una imagen poco recomendable de ver para los demás senderistas que se cruzan en mi camino. Pero una vez pasada esa etapa de "voy a pedecer aquí mismo", mi respiración se normaliza y se acompasa con los latidos de mi corazón y camino, camino y camino hasta donde me había propuesto. Con mis paradas pertinentes a observar todo lo que me rodea y tomar enormes bocanadas de aire fresco. Entonces ya puedo disfrutar de la compañía, el ruido de la suela de mis botas al crujir con las hojas y ramas, las voces a lo lejos de alguna familia que también ha salido a disfrutar de un día al aire libre y cómo disfruta mi mascota oliendo aquí y allá buscando alguna presa, nuevos olores, moviendo la cola sin parar y con una sonrisa y un brillo en sus ojos que no tiene precio y que se contagia rápidamente y hace que pueda relajarme por completo.


Porque al fin y al cabo eso es lo que busco en la montaña. Tranquilidad, estar a solas con mis pensamientos mientras llevo al límite mi cuerpo con cada paso, sentirme parte de lo que me rodea y dejar que las energías negativas que arrastro de la ajetreada vida en ciudad y de las personas "tóxicas" que me rodean en el día a día, se alejen de mí con el viento y solo quede calma tras unas respiraciones con la cabeza elevada al cielo en algún claro donde las ramas de los árboles no te impidan ver y vaciar la mochila para hacer frente de nuevo a lo que vendrá una vez bajes de nuevo la montaña.

Así que , por favor, que salga el sol y podamos disfrutar más de momentos al aire libre para poder mantener una buena salud mental y física.

¡Ah! Y no olvidéis que no solo necesitamos protector solar en la playa y la piscina. Sed responsables y proteged vuestra piel en todas las actividades al exterior.

Nos leemos en el próximo post. Mientras, a leer mucho ;)

domingo, 22 de marzo de 2015

¡Lo más esperado de Marzo ya está aquí!

¡Por fin! Llevo varias semanas contando los días que faltaban para la última semana de marzo. ¿Por qué? Por las dos novedades tan sorprendentes y esperadas de estas dos novelas. Por un lado, la publicación en español del primer volúmen de la saga Geek Girl de Holly Smale y por otra la esperadisísima nueva novela de Marian Keyes, Mi karma y yo -The woman who stole my life es su título original-.

La primera la esperaba porque ya sabéis que me encanta la literatura juvenil y al saber de qué trataba me pareció un soplo de aire fresco cuando estoy un poco saturada del mundo adulto. Creo que voy a disfrutar mucho con ella. ¡Y la portada es genial! En total serán cuatro libros por este orden: Geek Girl, Geek Girl Model Misfit, Geek Girk Picture Perfect y Geek Girl All that glitters.



De la segunda poco os puedo decir cuando Marian Keyes ocupa un lugar de honor en mi biblioteca. Tengo todos sus libros conforme se han ido traduciendo a nuestro idioma y, hasta la fecha, ninguno de ellos me ha decepcionado. Bueno, me voy a mojar y quizá de "Helen no puede dormir" me esperaba algo más. Y, como no podía ser de otra manera, Plaza & Janés sigue apostando por los colores y la imagen de una chica (o chico en "Un tipo encantador") con la que ya estamos familiarizad@s.

Aquí tenéis la información de ambas novelas por si os animáis a leerlas.



Geek Girl de Holly Smale  
Editorial Destino Infantil & Juvenil
Fecha de publicación: 24 de marzo de 2015
Número de páginas: 336

Sinopsis
Harriet Manner sabe un montón de cosas curiosas:
Los gatos tienen 32 músculos en cada oreja.
Un instante dura unos cien segundos.
Las personas ríen un promedio de quince veces al día.
Los cacahuetes son uno de los ingredientes de la dinamita.
Pero no tiene ni idea de por qué no parece gustarle a nadie del instituto. Por eso, cuando es descubierta por una agencia de Top Models, Harriet no se lo piensa dos veces y aprovecha la oportunidad para reinventarse a sí misma. Incluso si eso significa robar el sueño de su mejor amiga, aumentar el enfado de su peor enemiga Alexa y humillarse repetidas veces ante el hermoso Nick...



Mi karma y yo de Marian Keyes
Editorial Plaza & Janés
Fecha de publicación: 26 de marzo de 2015
Número de páginas: 528

Sinopsis
Stella Sweeney lleva una vida muy normal en Dublín con su marido y sus dos hijos. Un día, en medio de un atasco en la carretera, intenta hacer una buena obra para mejorar su karma... Pero lo que consigue es provocar un accidente que dejará su coche hecho añicos y que, de paso, le cambiará la vida.
A partir de entonces, los acontecimientos más inesperados y extraordinarios se suceden y llevarán a Stella muy, muy lejos de su antigua existencia, hasta convertir a esa mujer tan corriente en una superestrella. Y todo de la mano de un médico muy atractivo.
¿Ha sido el azar, el destino o el karma? Por primera vez en la vida de Stella, la verdadera felicidad está a su alcance. Pero ¿está preparada para atraparla?

¡Feliz lectura!

viernes, 20 de marzo de 2015

Primavera. Algo más que un cambio de estación.




Dicen que ya es primavera. La de verdad, no la que nos anuncia El Corte Inglés con dos meses de antelación no vaya a ser que nos despistemos y vayamos por ahí sin el vestuario adecuado.

Aunque de momento de primavera tiene poco. Bueno, al menos donde yo vivo. Está nublado, parece que vaya a caer un diluvio y tienes que llevar piedras en el bolsillo si no quieres salir volando. Hay árboles en flor y la hierba ha vuelto a crecer con fuerza pero ni rastro de ese sol que da calorcito sin llegarte a quemar -ya nos cansaremos del sol abrasador veraniego cuando los termómetros marquen los 40°C a la sombra- y que nos permite hacer todas aquellas actividades que durante el invierno hemos tenido que cancelar o posponer. Yo, por ejemplo, me muero de ganas de pasar una mañana de domingo en el Mercat de Sant Antoni entre libros de segunda mano o volver a pasar el día en la montaña en familia para desconectar de la urbe.

Aunque primero tendremos que pasar por el calvario del temido cambio de armario que conlleva cada estación. ¡Qué fatiga! Y más para una chica como yo que está en proceso de rehabilitación del tan temido "Y si después me vuelve a apetecer ponermelo". Porque lo mío no es por modas o por si engordo o adelgazo. Es que les cojo cariño a las prendas de vestir. Porque son cómodas -aunque tengan una mancha que no se va nunca o un agujero-, me recuerdan un día especial en que vestí con esos tejanos o camiseta o un bolso que, pese a que no combina con nada, es lo suficientemente grande para llevar la casa a cuestas y que no te falte de nada en ningún momento.

Pero más allá de cosas materiales, los cambios de estación también son un buen momento para hacer balance de como nos encontramos, si estamos cumpliendo o no con los propósitos que nos habíamos marcado. O mejor aún, cambiar o hacer una nueva lista más precisa, práctica y realista según veámos los resultados que hemos obtenido hasta la fecha. Además, el invierno es muy largo, duro y oscuro así que con el buen tiempo y más horas de sol, seguro que esa lista mejorará notablemente.

Y dejadme que haga hincapié en que ha de ser realista. Nada de marcar objetivos que no están en nuestras manos o que ya no podremos realizar porque tendríamos que haber empezado antes.

No sirve de nada culparnos porque no encontramos trabajo si cada día hacemos todo lo posible por hacer llegar nuestro currículum a las empresas que seleccionan personal y somos proactivos dando voces a conocidos y familiares, en empresas en las que ya trabajamos en una ocasión y las puertas quedaron abiertas y yendo en persona -no solo a través de portales de empleo, siempre que nos sea posible- a entregar nuestra candidatura en mano.
Muestra mucho más interés por nuestra parte que los otros cuatrocientos currículums que ya han recibido con un simple clik desde casa. Yo misma estoy pasando por esta situación y sé lo que es ver que pasan los días y las semanas y nadie llama mientras hay que seguir pagando facturas, llenar la nevera, etcétera. Así que ánimo porque vosotr@s ya estáis dándolo todo.

Tampoco caigáis en el error de querer llegar a los días de piscina y playa con un cuerpazo a tres meses vista. Comed variado, haced ejercicio y no os privéis de algún capricho de vez en cuando. No hay mejor físico que el que luce una persona con una bonita sonrisa y ganas de pasarlo bien. Y, ¿creéis que será posible pasando hambre o llevando el cuerpo al límite con ejercicio excesivo? Para nada.

Es bueno aplicar la máxima de " menos es más". Todavía soy joven -sobre todo dd espíritu-, tengo un pisito que comparto con la persona que más quiero y admiro en este mundo, una mascota que siempre me recibe con saltos de alegría, un montón de libros con historias extraordinarias por leer, un buen surtido de chocolate y galletas en la despensa y mis reconfortantes capuccinos a media mañana o tarde y una playlist con canciones alegres que va desde los '80 hasta el día de hoy. Y a vostr@s también, por supuesto.

Así que sacad el bloc y tomad nota de esas pequeñas cosas que sin daros cuenta os arrancan una sonrisa y practicadlo más a menudo. Lo demás ya llegará.

O leed la novela "Al llegar la primavera" de Milly Johnson publicada por la editorial Versátil. Os dejo la sinopsis del libro para que podáis decidir si os puede interesar o no. A mí me resultó muy educativo y un canto a la autoestima que tod@s deberíamos tener hacia nosotr@s mism@s.

¿Cómo diablos se convirtió la luchadora Lou Casserly en el no va más de la “esposa sumisa”? 
Hace mucho tiempo que ya no existe la chica que una vez pensó hacer realidad sus sueños junto a su mejor amiga Deb. Ahora Lou es una mujer solitaria a la que han anulado por completo, que ni siquiera se da cuenta de cuándo se están aprovechando de ella, ya sea su madre, a la que nunca parece complacer, o su infiel marido, Phil. 
Un día cae en sus manos una revista en la que lee un artículo sobre la limpieza de trastos en casa, sin ser consciente de cómo ese artículo cambiará su vida. Lo que empieza como una ferviente limpieza general acaba escapando a su control. Cuantas más cosas tira Lou, más libera todos esos rincones ocultos de su corazón que le causan tanto dolor. ¿Quién sabe dónde le llevará su recién descubierto entusiasmo por aquello que es esencial para vivir? 



Nos leemos en el próximo post. ¡Sed felices!

jueves, 19 de marzo de 2015

Los chicos malos de la chica que hay en mí

Me gustan los chicos malos. Pero no tipo señor Grey. Más bien los que bajo esa fachada de rompecorazones y de estar de vuelta de todo esconden un pasado tormentoso o algún romance truncado que no les ha dejado pasar página. Porque eso también les pasa a ellos por mucho que los estereotipos nos señalen a nosotras. Aunque ahora que caigo, no me he leído los libros de Cincuenta Sombras así que no sé si el tal Grey está dentro o no de mis "chicos malos".

Y esto me viene ya de pequeña. Por ejemplo, en la serie de dibujos Candy, Candy adoraba a Terry en vez de a Anthony - el chico rebelde de pelo largo era más interesante que el niño de casabien rubio de ojos azules-; en Verano Azul prefería a Pancho antes que al rubiales Javi; o Mark Lenders en Oliver&Benji.

Cuando pasé a la adolescencia me caía la baba con Dylan en Sensación de Vivir y perdí la cabeza con un jovencísimo Jared Leto -hoy cantante y líder del grupo 30 Seconds to Mars- en la serie My So-Called Life junto Claire Danes en 1994; y ahora ya de adulta lo mismo con Damon Salvatore de Vampire's Diaries.



Y así me ha ido pasando con todos los chicos malos de series de televisión, manga o anime, cine y literatura.

Como resistirse a Drácula en la adaptación de Francis Ford Coppola de la magnífica novela de Bram Stoker; el Cuervo con Brandon Lee y su trágica y aún no resuelta muerte; o, más recientemente, Loki de Los Vengadores; Jace de Cazadores de Sombras y Luke Evans en Drácula, la leyenda jamás contada. Sí, ya veis que tengo debilidad por los vampiros. Y sí también me enamoré de Edward Cullen cuando leí las novelas antes de que llegaran a la gran pantalla. Aunque os tengo que contar que en octubre de 2008, cuando faltaba nada para que se estrenara la primera peli en EEEUU, me encontraba en Nueva York y me gustó lo que vi en el cartel promocional en el metro.

       


Y si hablamos de música la lista no tiene fin. Escucho mayormente Rock, Hard Rock y Heavy. Si aquí no hay chicos malos...  Pero por favor, no caigamos en los tópicos que acompañan a este colectivo y nos quedemos con la imagen del ídolo que se lleva a la cama a cualquier groupie, que bebe y fuma como un cosaco y no sabe lo que es el jabón. Al igual que los demás chicos malos de la tele, el cine o las novelas, mi atracción por ellos se debe, como señalaba al principio, a esa mirada tormentosa, un tatuaje o cicatriz que esconde una historia jamás contada, la letra de una canción que parece poesía cantada con mucho sentimiento. Como si el artista se hubiera olvidado que está encima de un escenario en una sala llena de público. Como Ville Valo de HIM.


                                  


Con la novela New Adult me está pasando un poco lo mismo. Yo también me fijaría antes en tipos como los protagonistas de Maravilloso Desastre, After o Mariposas en tu estómago, que no en los chicos de fraternidad -si hablamos de universidades americanas-. Aunque me molesta bastante que las chicas que se enamoran de ellos siempre tengan que ser tan modositas, inexpertas en lo que se refiere al sexo e inseguras respecto a su físico o capacidad de sociabilidad. ¡Venga ya! No me creo que no haya chicas por ahí aún más "temibles"que estos guaperas. Pero si la fórmula funciona y el lector disfruta con ello... no seré yo quién le corte las alas a este género. Pero vamos, que si alguien quiere replantearse un cambio de rol, yo lo secundo.

Pero pongamos los pies en la tierra y pensemos con la cabeza. Tengo que reconocer que una vez has conocido a un chico malo de verdad, cuando tu cuerpo ya ha segregado suficiente adrenalina para el resto de tu vida y has pasado días en trance y noches en vela por no saber hacia dónde conduce una relación de este calibre, acabamos optando por el chico bueno. Ese que también tiene miedo a mostrar sus sentimientos porque teme que lo dañen pero que está dispuesto a estar a tu lado sin hacer preguntas, como un amigo más y que seguro estará ahí cada momento de tu vida en el que precises un hombro sobre el que llorar o un compañero de baile para celebrar tus logros.

Quizá no haga falta buscar y ese "canalla" sea en realidad una buena elección una vez hayan caído todas sus defensas ante nuestros encantos. En todo caso, seguid vuestro instinto y seguid adelante o huid según os dicte no solo vuestro corazón sino también la cabeza. De chicos malos siempre los habrá y nosotras podemos tener una relación de pareja magnífica y seguir amándolos platónicamente en la pantalla, en un concierto o en las páginas de un libro. Así que chicas, ¡a seguir babeando por mucho tiempo!

miércoles, 18 de marzo de 2015

Pulsaciones de Javier Ruescas y Francesc Miralles

Sí, ya lo sé. Hace muchísimo tiempo que tendría que haber leído esta novela. Pero tengo tantas lecturas pendientes y son tantas las novedades que inundan las librerías o se autoeditan en formato digital, que no es de extrañar que alguna se quede más rezagada de lo que debiera. Pero por fin la he leído y aquí os dejo dejo la reseña. ¡Disfrutad!




Pulsaciones. ¿Y si hubieras encontrado al amor de tu vida... y lo hubieras olvidado? de Javier Ruescas y Francesc Miralles
Ediciones SM, 2013
Número de páginas: 194 págs.

Sinopsis
Elia acaba de salir del coma. ¿Lo bueno? Está bien y tiene móvil nuevo, así que por fin puede hablar con todo el mundo por HeartBits. ¿Lo malo? No recuerda los tres días anteriores al accidente.
¿Qué habrá pasado durante ese tiempo? ¿Quién será ese tal Phoenix que no deja de mandarle mensajes? ¿Y por qué cada vez que Elia piensa en lo que ha podido olvidar... siente que le falta el aire?

Sobre los autores
Javier Ruescas nació en Madrid en 1987 y es licenciado en Periodismo. Hasta el momento ha publicado la trilogía Cuentos de Bereth (Editorial Versátil), Tempus Fugit, Ladrones de Almas (Alfaguara), Play, Show y Live (Montena) y Pulsaciones, coescrita con Francesc Miralles (SM), y varios relatos en diferentes antologías. Tanto su novela Play como Pulsaciones fueron seleccionadas entre las mejores novelas juveniles de 2012 y 2013 respectivamente, según los expertos en Babelia (El País). Administra sus propias redes sociales y es redactor y miembro fundador de la conocida revista digital de literatura juvenil www.Eltemplodelasmilpuertas.com. Además es editor y ha participado en numerosas ponencias, charlas y mesas redondas internacionales sobre las nuevas tecnologías, los jóvenes autores y la situación de la literatura juvenil en España.

Francesc Miralles escritor, ensayista, traductor y músico nació en Barcelona el 27 de agosto de 1968. Licenciado en Filología Alemana, a parte de trabajar como periodista especializado en psicología y espiritualidad, ha publicado numerosas novelas para adultos y jóvenes. Entre las últimas destacan El quinto mago, la exitosa bilogia Retrum traducida a ocho idiomas o la trilogía Oblivion. Colabora habitualmente en El País, Mente Sana y la revista Integral.

La frase “No puedo devolverte la canción, pero puedo mostrarte cómo danzan los peces” y un concierto es lo último que recuerda Elia tras despertar de un coma. Pero con la ayuda de su nuevo smartphone y la aplicación HeartBits (nuestro Whastapp en la vida real), volverá a conectar con su mundo: su mejor amiga Sue, que intentará ayudarla a recordar;  Marion, una chica que asiste a terapia de grupo con Elia tras quemarse media cara en un accidente doméstico; Tommy, un americano que viene de intercambio a España y se aloja en casa de Sue; y el enigmático Phoenix al que le gustan los aforismos y el cine.

Facebook, Twitter o Instagram están presentes en todo momento en nuestras vidas y no iba a ser menos en la de una adolescente y en la literatura juvenil. Partiendo de esa base así se ha escrito íntegramente esta breve novela, con mensajes de texto instantáneos de teléfono móvil que hacen del lector testigo de las conversaciones que Elia mantiene con cada personaje. Una forma de narrar la historia que al principio me echó un poco para atrás pero que una vez que empecé a leer, adquirió tal realismo que no pude levantar los ojos de sus páginas hasta acabarme el libro.

Y es que, aunque por la pregunta que acompaña al título todo indique que se trata de una historia de amor, su contenido es mucho más profundo y los personajes que se escriben con Elia esconden personalidades mucho más complejas de lo que pueda parecer a simple vista con unos diálogos muy espirituales y positivos para unos chicos tan jóvenes que están pasando por algo tan difícil como la pérdida de memoria o haberse quemado media cara.

Permitidme que os lo muestre con un fragmento:

《Elia_ 17:24
¿Crees que nuestra vida solo da un giro cuando nos pasa algo muy bueno o algo muy malo?
No, ¡para nada!
Nuestra vida cambia a cada segundo que pasa,
incluso cuando no miramos y estamos despistados.
Unas palabras duras o amables,
una sonrisa inesperada, una elección que aparentemente no tiene repercusiones...

Elia_ 7:25
Son esas decisiones, esos detalles del día a día,
los que nos transforman a nosotros y a los que nos rodean.
Y de ellos debemos sacar las fuerzas para no dejar de luchar
y seguir siendo un poquito mejores.
No te vengas abajo ahora.
¡Te lo prohíbo!》

Y el detalle de empezar cada nuevo día con una imagen de Buda y una de sus citas aún lo hace más trascedental.

Es una novela para sentir, pensar y reflexionar. Con el aliciente de ser una lectura rápida en un formato con el que los jóvenes se identifican de inmediato al estar enviando y recibiendo esos mismos mensajes constantemente en su vida cotidiana.

Todo un acierto para estos dos grandes escritores de la literatura juvenil.




martes, 17 de marzo de 2015

Ángeles con pelo y patas

Hace unos días tuve la suerte de que cayera en mis manos el libro de Arturo Pérez- Reverte "Perros e hijos de perra". Pese a que la persona que me lo prestó es una amante incondicional como yo de los animales y sobre todo de estos peluditos, debo admitir que sentí cierto recelo por si debía leerlo o no. Soy una chica sumamente sensible y sufro muchísimo ante el maltrato animal. Así que no sabía si sería duro para mí leer según que artículos de la antología de la que se compone el libro. Para mi sorpresa fue todo un alivio comprobar que el señor Pérez-Reverte sabe dosificar las dosis exactas de realismo con la crítica y la denuncia social a la par que utiliza la palabra "chucho" de la única manera que alguien que los ama y respeta como a uno más de la familia puede hacerlo.

Pues eso es lo que son para nosotros: un amigo y, en muchas ocasiones, el único miembro de la familia que tú has podido escoger a parte de tu pareja.

Ya os adelanté en una de mis primeras entradas que no confío en las personas que no quieren a los perros. No hace falta que tengan uno en casa. Soy consciente de que no todo el mundo puede hacerse cargo de ellos y lo prefiero así antes que cometer la gran estupidez de "probar" para después hacer sufrir al pobre animal abandonándolo o devolviéndolo a la protectora, cuando él o ella ya nos han cogido afecto y puedan llegar a sentirse culpables por haber hecho algo mal para que ya no los quieran en casa.  Porque eso es precisamente lo que ellos sacan en conclusión de nuestro acto de abandono. Culpabilidad por no haber dado a su propietario/a todo lo que él/ella esperaba de él. Los perros solo saben dar: afecto, compañía, lealtad, juego... Cualidad de la que la mayoría de seres humanos carecen. Porque, ¿para qué voy a dar nada a nadie sin recibir algo a cambio?

Tener una mascota es una responsabilidad enorme y para muchos años. Y ahora quizá reciba críticas por la comparativa que voy a hacer con los hijos. Así que aviso que podéis para de leer ahora o seguir adelante para dar voz a l@s que hemos decidido llevar una vida diferente a la "políticamente correcta" según esta estúpida sociedad.




De la misma manera que en su día sopesé todos los pros y contras de tener un hijo o no, lo mismo hice a la hora de adoptar una mascota. Y después de haber tenido dos os puedo asegurar que acerté totalmente en mi decisión. Pues a cambio de cumplir con mi responsabilidad de educar, vacunar, pasear, dar alimento y juego a mi perro, lo que yo he recibido por su parte es tan grande que casi no se puede expresar con palabras. Solo sentirlo y dar gracias por ser tan afortunada de tener a mi amigo en todo momento ya se acabe el mundo.

Por eso me duele tanto y me invade la ira cuando, sin venir a cuento, alguien me llama la atención cuando paseo con él. Soy una propietaria responsable que lleva a su chucho atado, recoge sus excrementos y sabe evitar posibles conflictos con otros perros o niños que se acercan a tocarle sin preguntar antes si pueden hacerlo. Por eso no logro entender porque hay gente que les quiere hacer daño y no se cortan a la hora de decir algo o, lo que es peor, poner trampas en calles, parques o en la montaña para que acaben muriendo por haber ingerido veneno o cosas peores. ¿A caso voy yo por ahí llamando la atención a las madres que se sientan a cotorrear durante horas en la cafetería, mientras sus "churumbeles" incordian a las demás personas que intentamos mantener una conversación o leer un libro? ¿O me meto en su educación cuando los veo tirar papeles al suelo, mientras yo recojo la caquita de mi perro en una bolsa y la tiro al contenedor o papelera más cercana? No, no lo hago ni es mi intención hacerlo. Pero ¡ojo! si algún día uno de esos niños  o adultos cascarrabias intentan hacerle daño a mi peludo, responderé como una mamá leona defendiendo a sus cahorros.
Porque tengo la sensación que aún queriéndolo tanto como lo hago, él siempre irá un paso por delante de mí hasta el punto de sacrificarse para que yo esté bien.

Y llegados a este punto, os recomiendo tanto para los que tenéis como no un perro o varios en vuestra vida, la lectura de "Perros e hijos de perra". Una lectura ágil -yo me lo leí en el tiempo que dura un partido de fútbol- que os hará reflexionar sobre la crudeza de la condición humana ante la bondad y nobleza de estos ángeles con patas.

O si preferís una película para toda la familia -ya que es importante que los niños aprendan a querer a los animales en la infancia para hacerles mejores personas-  os recomiendo estas dos:

"Siempre a tu lado, Hachiko" del director Lassa Hallström basada en Hachikõ Monogatari de Kaneto Shindô en la que se narra una historia real del pacíficoperro japonés que lleva el mismo nombr que el film.



O,
"Marley y yo" basada en la historia real del oeriodista estadounidense Jhon Grogan, el cual escribió sus vivencias con su perro Marley, en la novela autobiográfica titulada con el mismo nombre que el fime y que se convirtióen uno de los bestseller más populares según la lista del New York Times en el 2005.



Si no acabáis llorando a moco tendido con ambas id pensando si verdaderamente sois personas o simple máquinas con apariencia humana.

Aquí os dejo los datos del libro que ha motivado esta entrada.  ¡Que lo disfrutéis!





Perros e hijos de perra de Arturo Pérez-Reverte
Ilustrado por Augusto Ferrer-Dalmau
Editorial Alfaguara, 2014
Número de páginas: 156 págs.

《He tenido cinco perros. No hay compañía más silenciosa y grata. No hay lealtad tan conmovedora como la de sus ojos atentos, sus lengüetazos y su trufa próxima y húmeda. Nada tan asombroso como la extrema perspicacia de un perro inteligente. No existemejor alivio para la melancolía y la soledad que su compañía fiel, la seguridad de que moriría por ti,sacrificándose por una caricia o una palabra.》

Perros de presa adiestrados por gente sin escrúpulos, un chucho mejicano tuerto y digno, el fila brasileño que no era un asesino, Jemmy y Boxer, que cruzaron elValle de la Muerte con la Brigada Ligera, el perro flaco y bastardo de la batalla de Rocroi, o Sherlock, el teckel de pelo fuerte y sólidos silencios, son algunos de los protagonistas en los artículos escritos por Arturo Pérez-Reverte entre 1993 y 2014 que se recogen en esta antología, ilustrada por el pintor Augusto Ferrer-Dalmau.

Arturo Pérez-Reverte nació en Cartagena, España, en1951. Fue reportero de guerra durante veintiún años. Con más de quince millones de ejemplares vendidos en todo el mundo, varias de sus novelas han sido llevadas al cine y la televisión. Hoy comoarte su vida entre la literatura, el mar y la navegación. Es miembro de la Real Academia Española. 

《Ningún ser humano vale lo que un buen perro. Cuando desaparece un perro noble y valiente, el mundo se torna más oscuro. Más triste y más sucio.》

Y recordad: no compréis, adoptad.

domingo, 15 de marzo de 2015

La dama de rojo

¡¡Hola chic@s!! Lo prometido es deuda y tal y como anuncié en la entrada "Canas, arrugas y libros", os presento a la dama de rojo. Esa señora que os comenté que vestía íntegramente de rojo, con el pelo teñido del mismo color, los labios y complementos. Y os aseguro que no es un hecho puntual. Haga frío o calor; sea día laboral o festivo, ella no cambia su look. ¡Y LO DE FELIZ QUE ES LA MUJER! Así me gusta. Sin complejos, sin vergüenza, sin pensar en el qué dirá la gente.
Si tod@s nos dejaramos de hipocresías y actuáramos igual seríamos tod@s más risueños y positivos.
Para mí es una mujer que saca a la chica que lleva dentro y disfruta la vida al máximo.

¡¡Nos leemos en el próximo post!!